Y adaptando las cantidades, claro.
Ingredientes:
- Medio kilo de pulpitos (de los más chiquitines)
- 1,5 cebolla.
- 3 cucharadas soperas de aceite (aprox.)
- 1 cucharadita (de café) de pimentón
- 1 vaso pequeño de vino blanco
- Sal.
Limpiar bien los pulpitos y si no son muy pequeños, golpearlos para que estén más tiernos y cortarlos.
En una sartén grande poner el aceite a calentar y, cuando esté, sofreír los trozos de pulpo en él.
Cuando hayan absorbido todo el agua que sueltan (paciencia) sacarlos y en el mismo aceite echar la cebolla cortadita bien menuda.
Hacerla a fuego lento tapando la sartén.
Pasados unos 8 minutos, volver a echar en la sartén los pulpitos, el pimentón, el vino blanco y la sal.
Dejar que sigan cociendo hasta que estén tiernos. Si se quedan sin líquido, se puede echar un poco de agua (caliente.)
Mantenerlos a fuego MUY lento y removiéndolos con frecuencia para que no se quemen ni se pegue la cebolla.
Servirlos muy calientes.
En la foto veréis que en los bordes de la bandeja hay unos trozos de setas salteados. No forman parte de la receta pero los tenía en un plato y los acabé juntando a última hora.
Cuando hayan absorbido todo el agua que sueltan (paciencia) sacarlos y en el mismo aceite echar la cebolla cortadita bien menuda.
Hacerla a fuego lento tapando la sartén.
Pasados unos 8 minutos, volver a echar en la sartén los pulpitos, el pimentón, el vino blanco y la sal.
Dejar que sigan cociendo hasta que estén tiernos. Si se quedan sin líquido, se puede echar un poco de agua (caliente.)
Mantenerlos a fuego MUY lento y removiéndolos con frecuencia para que no se quemen ni se pegue la cebolla.
Servirlos muy calientes.
En la foto veréis que en los bordes de la bandeja hay unos trozos de setas salteados. No forman parte de la receta pero los tenía en un plato y los acabé juntando a última hora.