Esta falsa tortilla está hecha de la misma forma que cualquier tortilla de patatas y verduras, mezclando bien los ingredientes, y con paciencia. Y acaba pareciendo igual que la normal.
Ingredientes:
- 1 brócoli pequeñito
- patatas en rodajas
- cebolla bien picada
- aceite, sal
- harina de garbanzo
- un poco de agua.
En un vaso ponemos medio vasito de agua (mejor templada que fría) y harina de garbanzos hasta que veamos que tienen una consistencia parecida al huevo batido.
Primero cocinamos el brócoli, en trozos pequeños, al vapor o hervido hasta que quede bien blandito. Escurrimos bien y reservamos.
En una sartén, ponemos la patata y la cebolla con el aceite y la hacemos bien, con calma como una tortilla normal.
Cuando las patatas empiecen a estar algo blanditas, le añadimos el brócoli bien escurrido que iremos chafando con un tenedor para integrarlo bien con la patata y la cebolla y se vayan haciendo conjuntamente.
Hay que apretar un poco para dar la forma de la tortilla y que no se rompa al girar.
Ir incorporando cucharaditas de la mezcla de agua+garbanzo por encima entre los huecos que se vayan haciendo. Para ligar. Pero no demasiada pues ha de quedar más bien seca.
Hay que ir sacudiendo la sartén para que no se pegue por debajo.
Con cuidado damos la vuelta cuando notemos que está cuajada.
Y la hacemos del otro lado apretando nuevamente para compactar las verduras y si hiciera falta añadiendo más agua y garbanzo. Pero sin que quede líquido.
Primero cocinamos el brócoli, en trozos pequeños, al vapor o hervido hasta que quede bien blandito. Escurrimos bien y reservamos.
En una sartén, ponemos la patata y la cebolla con el aceite y la hacemos bien, con calma como una tortilla normal.
Cuando las patatas empiecen a estar algo blanditas, le añadimos el brócoli bien escurrido que iremos chafando con un tenedor para integrarlo bien con la patata y la cebolla y se vayan haciendo conjuntamente.
Hay que apretar un poco para dar la forma de la tortilla y que no se rompa al girar.
Ir incorporando cucharaditas de la mezcla de agua+garbanzo por encima entre los huecos que se vayan haciendo. Para ligar. Pero no demasiada pues ha de quedar más bien seca.
Hay que ir sacudiendo la sartén para que no se pegue por debajo.
Con cuidado damos la vuelta cuando notemos que está cuajada.
Y la hacemos del otro lado apretando nuevamente para compactar las verduras y si hiciera falta añadiendo más agua y garbanzo. Pero sin que quede líquido.
Sacadla con cuidado y, a comer.